El Feng Shui vuelve con fuerza pero, en general, tenemos muchas dudas sobre su correcta aplicación. Armonizar el espacio en el que vivimos nos proporciona un mayor bienestar. Esta técnica milenaria nos ayuda a equilibrar las energías de nuestra casa.
Texto: Isabel Núñez y Manu Núñez
Fotos: Nacho Uribesalazar para Casa Decor
De un tiempo a esta parte ha resurgido el interés por este tema pero, a la vez, existe un gran desconocimiento sobre sobre su correcta aplicación en nuestros hogares. En general, se piensa que es muy difícil adaptar a nuestros gustos y costumbres occidentales esta práctica milenaria oriental. Pero, con la ayuda de un profesional en el tema, conseguiremos un entorno mucho más equilibrado. Además, en numerosas ocasiones, se piensa que aplicar esta técnica milenaria en nuestros hogares implica colocar elementos decorativos exóticos o utilizar colores diferentes en cada estancia para potenciar las distintas áreas de nuestra vida. Virginia Albuja que, además de ser interiorista, es experta en Feng Shui nos explica en qué consiste el Feng Shui y cómo puede influirnos en nuestros espacios y, -por tanto- en nuestras vidas.

Virginia Albuja, interiorista experta en Feng Shui
En primer lugar, acláranos qué es el Feng Shui.
Es una técnica milenaria oriental que trata de armonizar y equilibrar las energías existentes del espacio y cada una de las personas que lo habitan. El Feng Shui contribuye a conseguir el equilibrio necesario para vivir rodeados de bienestar energético, lo que repercute de forma positiva en nuestro día a día.
Al hablar de Feng Shui, es inevitable mencionar la palabra CHI. ¿Qué significa exactamente?
El CHI es la corriente energética que fluye de forma natural, es ondeante, calmada y sosegada. Sin embargo, cuando el CHI circula de forma acelerada, cambia su forma y se convierte en SHA CHI, justamente lo contrario a su forma natural; tiende a incomodar, crea sensación de nerviosismo y altera la naturaleza de la energía. Precisamente, este es un punto clave a determinar dentro de cualquier estancia, que tratamos en un proyecto Feng Shui. Las direcciones energéticas y conocer cómo se desplaza la energía dentro de una estancia, forma parte del estudio.
¿Se nota un cambio real en la vida de las personas cuando se aplica Feng Shui?
Si te involucras en el cambio y formas parte de él, por supuesto. Es bastante inmediato. Sin embargo, hay personas que tienen necesidad de cambio y quieren realizarlo pero no creen en lo que están haciendo… entonces, el resultado es mucho más lento e inapreciable. Siempre cambia la frecuencia vibratoria y eso -indudablemente- es notorio en positivo. Depende de cómo lo aproveches, solo depende de ti.
¿Realmente, es tan malo vivir ajeno al Feng Shui?
Siempre tengo una frase que resume muy bien esta pregunta: “El Feng Shui no es ni malo ni bueno, solo aporta mejoría en la vida de quien lo aplica”.
Aplicar el Feng Shui de forma incorrecta, ¿puede perjudicarnos?
Puede crear un desajuste energético generando desequilibrio, por supuesto. Pero tengo claro que, si esto ocurre, es porque es justo lo que tiene que ofrecerte el Feng Shui en ese momento concreto. Hay que tener en cuenta que la persona que seleccionas para realizar el estudio es de vital importancia ya que entra de lleno en tu vida.
¿Qué elementos se tienen en cuenta para realizar un estudio de Feng Shui?
Lo más importante antes de comenzar el estudio es tomar las orientaciones de forma correcta. Analizar la forma que tiene la planta del proyecto a desarrollar, ya nos da mucha información. También hay que observar exhaustivamente el entorno y tomar conciencia de que no somos seres individuales; por ejemplo, aunque no seamos conscientes de tener una antena frente a nuestra casa, nos afecta.
Existen diferentes escuelas que estudian el Feng Shui. Gracias a mi formación, he conseguido hacer un mix con lo más interesante, extrayendo lo más positivo de cada una de ellas.
Entonces, ¿cómo se concilia el Feng Shui con la estética contemporánea?
Es totalmente compatible, siempre con equilibrio y sentido común a la hora de aplicarlo. El Feng Shui admite todo, solo hay que saber ubicarlo en el lugar adecuado.
Además de estudiar la casa, ¿analizas también a las personas que viven en ella?
Por supuesto. Sin el análisis de las personas que habitan la casa y las características energéticas de cada una de ellas, perdemos mucha información que es tan importante y vital como sacar los puntos cardinales de forma correcta o el mapa Pakúa.Poder ubicar a cada miembro de una familia (dónde comen, duermen, ven la televisión o escuchan música cada día) en el mejor punto energético del hogar determinado por su número Kua es un plus.
¿Qué es el Número Kua?
Todas las personas tenemos este número por nuestra fecha de nacimiento. Es una forma que nos ofrece el Feng Shui para saber cómo funcionamos energéticamente a través de nuestros elementos Yin y Yang.
Antes de aplicar Feng Shui en un hogar, ¿sus habitantes tienen que hacer algo?
Dependiendo del hogar y del cliente, analizo la mejor opción. Pero sí, siempre hay que preparar el espacio para aplicar los armonizadores que indico en el proyecto. Sin esa preparación previa, podemos ralentizar los resultados.
¿Qué es el mapa Pakúa?
El mapa Pakúa o Bagua son las líneas que definen la forma del contorno del espacio a tratar: una casa, un local comercial, un jardín…Es el segundo paso más importante para obtener un buen resultado en el proyecto.
La forma de la planta nos aporta información para saber en qué zonas de la casa están situados los nueve sectores importantes de la vida que nos plantea el Feng Shui:
- Prosperidad, Abundancia, Riqueza
- Fama, Reconocimiento, Reputación
- Amor y Matrimonio, Relación de Pareja
- Salud y Familia, Armonía Familiar
- Creatividad e Hijos
- Estudios y Conocimiento
- Carrera y Profesión, Desarrollo Profesional
- Mentores, Viajes, Amistades.
- Centro, Corazón de la casa, TAO
Definir los límites, analizar si una estancia tiene una ausencia o exceso de área… parece sencillo pero requiere un buen manejo de la técnica porque depende de varios factores.
¿Qué zona del mapa Pakúa suelen pedirte que potencies? Relaciones personales, amor, éxito profesional…
Aunque todo se trabaja de forma general, en mi experiencia profesional siempre me gusta trabajar por objetivos. Por eso, el cliente define qué dos partes de las nueve zonas del mapa Pakúa quiere mejorar en estos momentos. Lo que más me suelen pedir es que potencie el área de las Relaciones personales y/o Fama y reconocimiento.Determinar qué aspectos quieres potenciar ayuda a poner foco en la mejora y a optimizar resultados en tiempo récord. Si somos conscientes de los cambios que queremos realizar, todo se da con mayor fluidez.
¿Cómo abordas un proyecto desde el punto de vista del Feng Shui? Normalmente, siempre se suma al proyecto de interiorismo. Es un valor añadido que conseguimos para crear un hogar realizado a la medida de cada cliente, siempre y cuando lo solicite. Desarrollar un espacio estéticamente armonizado forma parte del interiorismo; si, además, esa estética está estudiada para potenciar y equilibrar ciertas áreas de tu vida, e incrementamos un extra de bienestar a través del Feng Shui, la fórmula no puede ser más exitosa.
¿Suelen encargarte más estudios de Feng Shui en viviendas particulares o en negocios?
En general, me encargan más viviendas pero cada vez me piden más estudios de Feng Shui en los negocios e, incluso, en lo relacionado con la gestión de personal y equipos en departamentos como RRHH.
¿Cómo armonizamos nuestros espacios?
Lo primero que tenemos que realizar antes de armonizar, es darle lugar a esa armonía. ¿Cómo? Reseteando nuestro hogar, generando un vacío, eliminando todo aquello de lo que seamos conscientes que no queremos tener, quitar cosas que no nos aportan nada positivo. De esta forma, creamos espacio para que nos llegue todo lo nuevo que queremos…Para ello, debemos aprender a limpiar energéticamente los espacios que habitamos. Esto es más cultural; si nadie te lo cuenta, ni existe una costumbre de realizarlo, no lo sientes necesario.
Sin embargo, es tan necesario como limpiar físicamente las estancias. La única diferencia es que el polvo y las pelusas las percibes de manera física a través de la vista y la acumulación de energía la percibes sobre todo de forma sensitiva.
Una vez que tenemos claro con qué quedarnos, tenemos que deshacernos del resto. No tienes porqué tirarlo; quizás a alguien le haga especial ilusión, puedes donarlo o incluso ofrecerlo a un precio simbólico en plataformas de venta on line.
Después, pasaríamos a la limpieza energética, que nos daría para hablar de diferentes tipos. Todas muy fáciles y sencillas. Nada de cosas raras.
¿Podrías decirnos alguna técnica fácil de limpieza energética?
La más fácil y sencilla es limpiar a través de los cristales de sal. Reparte vasos desechables llenos de sal gorda en el sentido de las agujas del reloj desde la puerta principal de tu hogar por todos los rincones de las estancias. Déjalo durante tres días y, transcurrido este tiempo, tíralo directamente a la basura. Es importante realizar la limpieza de día y hacerla una vez al mes.
Y, por último, dinos algo sencillo que podamos aplicar ahora mismo en nuestra casa para que fluya la energía.
Yo siempre aconsejo empezar por realizar una limpieza completa de nuestro hogar para deshacernos de todo lo que nos sobra porque nos ocupa espacio sin ser conscientes de ello.
Hay que revisar todos los muebles y analizar qué tenemos guardado. Esto nos ayuda a liberarnos de todo lo que no queremos que forme parte, a partir de este momento, de nuestro día a día.
De esta forma, nos damos cuenta de que somos capaces de generar espacio. Es importante no tener los armarios a reventar de ropa, o de botes… cuando solamente usamos de forma cotidiana el 5% de lo que está ocupando el 100%. Esto es el fiel reflejo de cómo estamos viviendo y, precisamente, esa saturación nos lleva al sentimiento “¡Ya no puedo más!”.
La cocina, por ejemplo, es un espacio en el que se tiende a almacenar sin conocimiento. Si aligeramos todos los armarios, veremos que -de forma inmediata- se aligera algo en nuestra vida.
No debemos apegarnos a lo material, lo realmente importante es lo sentimental. Si se rompe una pieza, lo mejor es desprenderse de ella por mucha pena que sintamos. Por supuesto, no todo el mundo está preparado para realizar este trabajo de desapego pero, realmente, cuando se hace, se notan los cambios.
Más reportajes sobre Virginia Albuja publicados en Nextic






Protegemos tu privacidad