Rocambolesc, la heladería de los hermanos Roca en Girona, ha sido galardonada con el premio Best Bar in Europe por los “2013 Restaurant & Bar Design Awards”. Más de 670 proyectos de 60 países se presentaban a concurso en la quinta edición de estos premios. Rocambolesc ha convencido al jurado por la originalidad de su diseño, que incorpora la estética fantasiosa de Tim Burton en Charlie y la fábrica de chocolate.
El estudio Sandra Tarruella Interioristas es el responsable del diseño interior del espacio, proyecto que realizó en 2012, tras haber intervenido en el diseño del Celler de Can Roca y en el ROCA MOO del Hotel Omm. Ha realizado proyectos para prestigiosos restauradores, como Nandu Juvany o Carles Abellán, y acaba de inaugurar el restaurante Notting Hill en Londres, dirigido por el chef portugués Luis Baena.
El proyecto de la heladería Rocambolesc surge de la ilusión de crear un nuevo establecimiento para experimentar los postres del Celler de Can Roca y con la voluntad de ser un espacio diferente. Para ello, se inspiraron en las antiguas heladerías y en un mundo imaginario que recuerda a Charlie y la fábrica de chocolate o los tebeos del doctor Franz de Copenhague. Ya la fachada sugiere la idea de cuento y las carpinterías de las heladerías de toda la vida; el interior recrea un mundo de fantasía. Todos los elementos están pensados para generar la ilusión de este espacio.
El mobiliario, tanto el mostrador como el banco-bicicleta diseñado por Andreu Carulla, transporta al pasado, a aquellos carritos de venta de helado que recorrían las calles. En la pared frontal se encuentra la máquina que fabrica los helados con un completo engranaje ya que tiene movimiento, luces y sonido y, en cuanto el heladero pone en marcha el pedido, la máquina elabora el helado a la vista del cliente. En la pared lateral hay un gran dispensador de tarrinas de helados realizado con lamas verticales de madera de roble que recuerdan al Celler de Can Roca. Un juego de tuberías recorren el espacio para transformarlo en dispensadores de bolsas, cucharillas o servilletas. Al otro lado, un gran espejo aporta una sensación onírica y, al mismo, tiempo, es el soporte en el manualmente se rotulan las propuestas de la heladería como se hacía antiguamente.
Se han utilizado materiales tradicionales como la madera de roble o el hierro natural y se concilia la fantasía del espacio con todos y cada uno de sus elementos, como las tijeras que se transforman en estanterías suspendidas del techo, con el aspecto tradicional e industrial como los ventiladores.
Proyecto realizado por Sandra Tarruella Interioristas
Responsable de proyecto de interiorismo: Olga Pajares
Colaboradores: Ricard Trenchs, Elsa Noms
SANDRA TARRUELLA INTERIORISTAS








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