Viruta Lab ha llevado a cabo el proyecto de rehabilitación e interiorismo reinterpretando el diseño de interiores original y adaptándolo a las necesidades de nuestro tiempo.
Tras la intervención realizada, sus propietarios disfrutan ahora de la vivienda de sus abuelos con su esencia genuina y el confort actual.

Texto: Isabel Núñez y Manu Núñez
Fotos: David Zarzoso
Se trata de una vivienda histórica ubicada en el Cabanyal, el antiguo barrio de pescadores de Valencia. Es un dúplex de 85 metros cuadrados situado en un edificio de dos plantas de 1946. Pero esta pequeña joya no lo es solo por su arquitectura y su esencia; tiene un gran valor sentimental ya que conserva los recuerdos de una familia. Era la modesta vivienda en la que vivían los abuelos de su actual propietario. Su rehabilitación ha permitido, por tanto, que la tercera generación pueda disfrutar hoy día de ella.
El proyecto ha sido complejo ya que estaba deteriorada -puesto que llevaba tiempo cerrada- y presentaba humedades. Y (como no podía ser de otra manera) estaba impregnado de sentimentalismo y el trabajo requería el máximo respeto y mucho amor. Para llevarlo a cabo, sus propietarios confiaron en Viruta Lab, estudio valenciano fundado por los diseñadores David Puerta y María Daroz en 2020.

David Puerta y María Daroz, fundadores de Viruta Lab
El profundo bagaje de Viruta Lab en el ámbito de la conservación del patrimonio arquitectónico le ha permitido realizar una intervención respetuosa en esta vivienda. El estudio ha conservado los elementos arquitectónicos originales, los materiales preexistentes y ha respetado la esencia de este barrio popular.
La planta responde a la geometría típica del Cabanyal. Es una vivienda de dos plantas con una fachada de reducidas dimensiones y una comunicación vertical al fondo junto a un pequeño patio. Para conservar su carácter genuino, el estudio ha mantenido el color de la fachada, así como su distribución ornamental con los huecos y la escalera principal, tal y como determina el legado arquitectónico de aquella época.
La vivienda mantiene la entrada de luz natural tradicional, según la construcción de 1946. Por el nivel de protección que presenta por parte de Patrimonio, los diseñadores han respetado los huecos que bañan el interior con la luz natural.
Con la recuperación de la vivienda, Viruta Lab aporta un nuevo lenguaje que evoca la vida del mar, conciliando tradición y contemporaneidad. Ha utilizado materiales tradicionales, empleados desde los años 20, y su cromatismo y formalidad.
El estudio ha desarrollado así mismo el proyecto integral de interiorismo y ha diseñado el mobiliario de la vivienda, con la complejidad de sus reducidas dimensiones. Tres son los materiales empleados principalmente: la madera tintada en el tono del resto de la carpintería interior, el textil de esparto y el tejido verde de los asientos. El verde del mobiliario, junto al azul del mosaico damero, ponen de relieve los colores más usados en las viviendas de esta tipología de arquitectura valenciana.
Carpintería recuperada

La carpintería interior fue recuperada antes de la demolición. Tanto la puerta de acceso como las de paso a las habitaciones han sido tratadas, decapadas y enceradas.
El resto de la carpintería se ha proyectado para generar los volúmenes destinados a los aseos.
Planta baja diáfana

En la planta baja, se proyectan las zonas de día desarrollando espacios abiertos, de tal forma que la entrada de la vivienda se conecta con el patio trasero, generando perspectivas, potenciando las percepciones geométricas y dotando al espacio de ventilación cruzada directa y mayor iluminación natural.
La mesa de comedor es el modelo Tero de Ondarreta, diseñada por Jorge Pensi. Los bancos y respaldo están realizados por Viruta Lab.
El patio original

El patio trasero supone una importante entrada de luz en la vivienda, a través de su generosa apertura hacia la cocina. En la actualidad es, además, un espacio que rinde homenaje al patriarca de la familia que anclaba cada día su red de pescador en la fachada tras terminar su jornada. En el patio interior se conserva su banqueta de cuerda junto al abrevadero de piedra que ha sido recuperado por el estudio valenciano.
Conservación de elementos originales
Se han conservado los elementos originales del inmueble. “Durante la obra, se descarna toda la vivienda dejando desnudos los ladrillos originales y se reparan las molduras preexistentes para otorgar altura y dotar de valor nostálgico al interiorismo”, explican los diseñadores.
Revestimiento de mosaico

Las paredes originales de ladrillo se han preservado en los muros medianeros para contrastar con el revestimiento de mosaico de damero bicolor azul y blanco roto en suelos y paredes. Es de la firma Hisbalit.
Es un elemento típico de las fachadas del Cabanyal que, a partir de 1875, se hizo muy popular y, en la actualidad, sigue siendo una seña de identidad.
“Este diseño de damero aporta un efecto óptico hipnótico que maximiza los espacios y se presenta como un elemento diferenciador, tradicional y con una atmósfera propia y singular”. David Puerta y María Daroz
Un aseo oculto
En la planta baja, se ha creado una gran caja de madera que vertebra el espacio y que funciona, a su vez, como contenedor para el aseo de cortesía, oculto en su interior.
Un pequeño estar

En la planta baja, se ha situado un pequeño estar que recibe luz natural de la fachada. Se ha elegido el sofá-cama Due de Beltá & Frajumar y cojines Mandarina de Sancal. Destaca un gran puf como mesa de centro del estar y de apoyo al recibidor. Es un diseño del estudio.
La escalera original

La escalera aparece como protagonista del inmueble y como punto de encuentro entre pasado, presente y futuro. Se han preservado los escalones originarios de granito de una sola pieza en huellas y contrahuellas; su descansillo está vestido por el terrazo negro de veta blanca existente y desemboca en el nuevo suelo de damero introducido por Viruta Lab.
Área de noche

En la planta superior se encuentra el área privada. Viruta Lab ha proyectado dos dormitorios compartiendo un núcleo central: un baño completo cerrado.
Un baño central
El baño se ha diseñado como una caja de madera, que genera una doble circulación que se tamiza con la recuperación de las antiguas puertas de cristal y madera. Cuenta con una zona de lavabo exterior que funciona como isla y elemento diferenciador. Los muebles de baño y espejos son diseño propio de Viruta Lab. Los lavabos son el modelo Space de Nuovvo.
Dormitorio con carácter

Toda la vivienda tiene la misma imagen y conserva su espíritu genuino. El revestimiento de la pared funciona en los dormitorios como cabecero, que se completa con un respaldo diseñado por Viruta Lab. Los cojines son el modelo Mandarina de Sancal.
Una estudiada iluminación
Para la iluminación artificial se han instalado apliques de pared en cada estancia que aportan una luz puntual y focalizada. Además, Viruta Lab ha introducido una lámpara con un disco giratorio 360º para potenciar las texturas de los ladrillos, las molduras y los revestimientos porcelánicos.
Los mecanismos de porcelana son el modelo Garby de Fontini.
Una agradable azotea

La vivienda cuenta con una azotea que se ha recuperado como espacio para descansar al aire libre y contemplar de la luna de Valencia. Se ha impermeabilizado la cubierta con una plaqueta tradicional de barro en formato pequeño (llamada catalana) y colocada a tresbolillo. Se ha incorporado un cenador de madera para crear una zona de sombra.














Protegemos tu privacidad