No hay duda de que Flash Flash es todo un clásico. Desde que en 1969 sorprendiera al público de Barcelona con su oferta gastronómica y su espacio innovador, Flash Flash no ha dejado de ser un referente en la ciudad. En él se reúne gente de todo tipo; tanto para tomar un café o un aperitivo como para comer o cenar. Porque Flash Flash está abierto todos los días del año –excepto el 25 de diciembre- de 13 a 1,30 h.
Su particular carta, con su extensa oferta de tortillas –más de 50 tipos- y sus exquisitas hamburguesas, fue pionera en su día y sigue teniendo un gran éxito.
Esta primavera, Flash Flash introduce novedades. Para los que huyen de las calorías, se ha creado una barra de ensaladas donde se elaboran al momento con producto fresco al gusto de cada persona. La ensalada Flash, (de brotes verdes, cebolla, tomates cherry, huevo…) cada día se completa con una proteína diferente: jamón, salmón, etc.
En la carta se introducen nuevas propuestas. Platos para picar y para compartir y otras sugerencias, cómo no, de hamburguesas y tortillas. Para empezar, la coca de pan con tomate y anchoas del Cantábrico o las croquetas variadas (setas, queso, bacalao, pollo y jamón) y falsas bravas son apuestas seguras. A continuación, la hamburguesa Cecilia –con cebolla caramelizada- o el Umm de tortilla son dos opciones que no te defraudarán. Y para acabar, un toque dulce. Te proponemos que pruebes alguna de las famosas tartas Flash como la de queso, limón o chocolate.
Este espacio emblemático, obra de los arquitectos Federico Correa y Alfonso Milá, conserva su esencia genuina. Ahora, los pequeños toques de rojo se potencian. Si bien el cenicero rojo de la mesa se ha sustituido por un salero, ahora se incorporan las lámparas M68 en rojo. Son un diseño de Miguel Milà de 1968 reeditado por Santa & Cole.








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