Madrid Design Festival acoge la mayor exposición retrospectiva de Miguel Milá (Barcelona, 1931), pionero en el desarrollo del diseño industrial en España.
Texto: Nextic
Fotos: Sebastián Bejarano, Mercedes Peláez, Poldo Pomés, Paola de Grenet cedidas por la organización
La exposición "Miguel Milá. Diseñador (pre) industrial" es la mayor retrospectiva hasta la fecha de la trayectoria del diseñador. Encabeza el programa de la séptima edición de Madrid Design Festival y se puede visitar en el centro cultural Fernán Gómez (Pl. de Colón, 4) hasta el 17 de marzo.
La exposición, comisariada por su hijo Gonzalo Milá (también diseñador) y por Claudia Oliva, entrelaza la trayectoria personal y las creaciones de Miguel Milá a través un recorrido por sus creaciones más icónicas que se extiende a lo largo de ocho salas que albergan más de 200 piezas, desde prototipos hasta sus obras más recientes, planos y dibujos originales.
En su extensa carrera, Miguel Milá ha mantenido una búsqueda constante de la simplicidad y sostiene que la clave radica en una buena idea y una sencilla ejecución. Diseñar, según Miguel Milá, es simplificar lo complejo para que sea hermoso. Cada pieza, aparentemente sencilla en su imagen, alberga una riqueza de ingeniosos recursos que revelan la profundidad de su pensamiento creativo. Su enfoque se basa en la economía de recursos y el rechazo a la ostentación y el despilfarro.
En los buenos diseños se produce un punto de encuentro entre forma, diseño, material y economía que te indica que solo podría ser así.
Miguel Milá
La obra de Miguel Milá se erige sobre la tríada fundamental de función, ingenio y tecnología. De esta forma, ha conseguido diseños atemporales que se mantienen vigentes y han resistido la prueba del tiempo. Algunos ejemplos son la lámpara TMM, o la Cesta, ambas editadas por Santa & Cole; la silla Salvador, una reedición de Trenat; la mesa Altar, recientemente editada por Kettal, o la mesa Porciones editada por Kendo.
Las creaciones de Miguel Milá fusionan lo innovador con lo cotidiano y tienen capacidad para elevarse y convertirse en clásicos.
El recorrido expositivo comienza explorando la vida de Miguel Milá, un joven con dotes para el dibujo, criado en una familia burguesa en la época de la guerra y postguerra.
Desde 1950, durante sus años universitarios, trabajó como interiorista con los arquitectos Alfonso Milá (su hermano) y Federico Correa. Esta asociación marcó el inicio de su carrera en una época de transformación en la que todo estaba por diseñar. Posteriormente, su mentor principal fue el arquitecto José Antonio Coderch.
En 1957 fundó la plataforma Tramo e inició la producción independiente de sus creaciones.
Posteriormente, se sumergió en iniciativas empresariales pioneras como Polinax (fundada por su hermano Leopoldo) y la editora de muebles Gres: un proyecto audaz liderado por las empresarias Montserrat Tayà, Montserrat Tort y Mª Rosa Ventós.
El taller de Miguel Milá
Miguel Milá no solo ejerce el diseño como oficio, sino que lo eleva a la categoría de profesión a través de su compromiso con el taller. Convierte su taller en un espacio sagrado donde artesanía y diseño convergen para dar forma a creaciones excepcionales.
Milá adoptó un enfoque único al revalorizar las tradiciones artesanales existentes, fusionándolas con la cultura y forma de vida mediterráneas, interpretadas desde la modernidad. Para desarrollar sus creaciones, colaboró estrechamente con pequeñas industrias y talleres semiartesanales que aún trabajaban manualmente.
Del entorno doméstico al espacio urbano
El lema de Miguel Milá “Diseñar es ver la vida con lupa" plasma claramente su filosofía. Este enfoque meticuloso se refleja en su profunda comprensión de cómo el diseño puede influir profundamente en los estilos de vida de las personas. Es innovador precisamente porque se centra en el usuario. La experiencia estética y placentera del uso es también un componente fundamental en sus diseños.
Un profesional de diseño debe mantener una postura racional desde una formación absolutamente humanista. Se debe enriquecer la intuición cultivándola y después resolver los problemas de la manera más racional posible porque así las soluciones serán espontáneas y humanas.
Miguel Milá
Al adentrarse en el diseño del espacio urbano, Miguel Milá destaca la importancia de crear entornos que promuevan el bienestar y se compromete a mejorar la calidad de vida en las ciudades creando lugares agradables para las personas y espacios que fomentan la interacción social y el sentido de comunidad. La investigación meticulosa de Milá sobre bancos y asientos urbanos revela su dedicación a la mejora del mobiliario urbano y desemboca en la redefinición de los estándares que existían hasta el momento en España.

















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